Mucho se ha hablado de los beneficios que tiene la energía solar fotovoltaica, sobre todo para reducir los costes del usuario en la factura de la luz mensual. Ahora bien, qué hay del impacto ambiental de la energía solar. ¿La producción de energía solar afecta de manera negativa al medio ambiente? A continuación, respondemos a este interrogante y te ayudamos a resolver otras dudas relacionadas con el impacto medioambiental de la energía solar. ¡Sigue leyendo!
Energía solar e impacto ambiental: ¿Cómo afecta?
Son muchas las dudas que existen en torno al impacto medioambiental de la energía solar, por eso en este apartado queremos ofrecer una respuesta lo más precisa posible para tratar de responderlas. El impacto ambiental de la energía solar es prácticamente nulo. Esto es así debido a que no se produce ninguna afección negativa al entorno en el momento de producirse electricidad cuando se hace uso de los paneles solares —independientemente de que sean paneles solares para vivienda, paneles solares para bombeo de agua o paneles solares para barco, así como cualquier otro tipo de panel solar fotovoltaico—. Para aprovechar la energía solar no hace falta ningún proceso químico, por lo que no se expulsan sustancias contaminantes a la atmósfera —como ocurre, por ejemplo, con los combustibles fósiles—. En definitiva, la energía solar no contamina ni contribuye al calentamiento global (o efecto invernadero).
Ahora que ya conoces cuál es la relación entre energía solar e impacto ambiental es importante que tengas en cuenta que lo explicado aplica a cualquiera de las formas de aprovechamiento de la energía solar conocidas hasta la fecha. Es decir, tanto si se utiliza la radiación ultravioleta del sol para generar electricidad (efecto fotovoltaico), como si se utilizan los rayos UV para aprovechar el calor de manera directa o indirecta, a través de los paneles solares térmicos. Además, las técnicas para capturar la energía han mejorado de manera considerable en los últimos años, y hasta la fecha se sigue trabajando en su mejoría para aprovechar al máximo la radiación solar. En resumen, estas son las principales características del impacto medioambiental de la energía solar:
- No es necesario llevar a cabo combustión, por lo que no se genera CO2 que influye en el efecto invernadero.
- No se produce contaminación ni vertidos, lo que mantiene el subsuelo y las aguas superficiales en perfecto estado y libres de contaminación.
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Ver tienda¿La fabricación de paneles solares afecta al medio ambiente?
Ya hemos visto que el impacto medioambiental de la energía solar es nulo, ya que esta energía es limpia e inagotable (al menos de aquí a unos 5.000 millones de años, en los que se prevé que se extinga el astro rey de manera definitiva). Ahora bien, si hablamos del impacto ambiental de la energía solar de manera indirecta, es decir, mediante la fabricación de paneles solares, los resultados no son tan positivos, puesto que su fabricación precisa de materiales que pueden resultar tóxicos, como el cadmio y la plata, además de las grandes extensiones de terreno que se necesitan para diseñar las instalaciones de las centrales térmicas solares. Ahora bien, su fabricación sigue compensando si se compara con la contaminación que generan los combustibles fósiles. Y es que, según los expertos del Consejo Europeo de Innovación y de otras plataformas, la energía solar reduce de manera considerable la generación de CO2 que influye en el calentamiento del planeta y la generación del efecto invernadero en general. De hecho, en 2006 se necesitaba una década para compensar las emisiones que se generaban y con la energía solar fotovoltaica el plazo se ha reducido a dos.
Por otro lado, la contaminación que se genera durante la fabricación de los paneles solares es mucho más reducida, además los nuevos avances de cara al futuro apuntan hacia la fabricación de paneles solares que proporcionen una eficacia del 100% —en comparación con el 80% de los paneles actuales y el 20% de eficacia de los paneles solares del pasado— y, también, hacia el aprovechamiento de los materiales ya utilizados de otros paneles solares. Es decir, a reutilizar los materiales tóxicos de los paneles solares que han cumplido con su vida útil. Hay que señalar, de igual manera, que las placas solares se fabrican con silicio, principalmente, y que este es un elemento químico que se encuentra en la naturaleza de manera masiva. Por ello, para su obtención no es necesario llevar a cabo grandes extracciones que alteren la estructura del terreno.
Además, aunque las centrales térmicas solares ocupan una gran porción del terreno, si la energía solar fotovoltaica pasara a ser la más utilizada desaparecería una gran cantidad de tendidos eléctricos —conjunto de cables que conforman la instalación eléctrica de un lugar— y con ello mejoraría la flora y la fauna de la zona. Por otro lado, se evitaría la utilización de minerales radioactivos (energía nuclear) para la obtención de electricidad, además de disminuir la presencia de grandes fábricas de carbón y gas natural utilizadas para la generación de electricidad, entre otras.
Conclusión sobre el impacto medioambiental de la energía solar
La energía solar no resulta contaminante en absoluto, así como tampoco la forma de aprovecharla a partir de los paneles solares. Ahora bien, el problema lo encontramos en la fabricación de estos últimos y en la generación de residuos que pueden provocar una vez que su vida útil haya llegado hasta el final. Por el momento no existe la fórmula definitiva para poder suprimir el impacto ambiental que ello genera, aunque sí se sabe a ciencia cierta que los daños son infinitamente menores y que se sigue trabajando para encontrar la solución ideal. Una vez que se superen los problemas de la fabricación de los paneles solares, la instalación masiva de los mismos en los lugares de consumo (como son las ciudades y las zonas rurales) generará beneficios a corto plazo, tanto en la flora, como en la fauna, en el aire y, en general, en la naturaleza en su estado más puro.



